La inteligencia artificial local también está encontrando espacio en la producción audiovisual. AMD presentó el caso de Light Sail VR, un estudio ganador de un premio Emmy que utiliza un agente de IA basado en Ryzen AI Max para apoyar la coordinación de sus proyectos.
El asistente trabaja a través de Slack y gestiona cronogramas, horarios y notas de clientes. Su objetivo es reducir la carga administrativa para que el equipo dedique más tiempo a la narrativa y al trabajo creativo, manteniendo los datos confidenciales de producción en sus propias instalaciones.
Según el caso compartido por AMD, Matthew Celia, fundador y CEO del estudio, ahora supervisa entre seis y nueve proyectos con un esfuerzo personal similar al que antes requería gestionar uno o dos. La ejecución local también responde a la necesidad de reducir los costos asociados a consultas repetidas a modelos en la nube.
Un ejemplo concreto de cómo la IA puede ir más allá de generar imágenes o textos y convertirse en una herramienta para organizar el trabajo de los creadores.



